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Carta de una “recién persona mayor”

 

A menudo la vida nos lleva corriendo de un lado a otro, con un ritmo trepidante, pasando de puntillas por los acontecimientos de nuestra historia, esperando ese futuro próximo en el que por fin tendremos tiempo para vivir… Y a veces, cuando llega, nos sentimos perdidos, sin saber qué es realmente vivir. Hoy, una villalbina recién estrenada en esto de ser “persona mayor” nos habla de su experiencia y nos invita a reflexionar junto a ella sobre esta etapa de la vida en la que toca redescubrirnos a nosotros mismos…

6000 Madrugadas soñolientas “traqueteanto” hacia Madrid, dibujando en mi mente cómo sería mi vida si ya no tuviese que formar parte del barullo diario y constante de la capital, imaginando el momento de soltar el tren y buscar una nueva rutina en este pequeño gran pueblo de La Sierra…

Pues resulta que ese momento ya ha llegado, y los sistemas de clasificación social definen que ya soy una “persona mayor”, pero…¿qué es ser una persona mayor?, ¿cuándo se sabe que ya has pasado a ser una persona mayor?, ¿cuál es la edad en la que ya eres una persona mayor?

Porque, es curioso, después de toda una vida trabajando, pasando la mayor parte del tiempo de tu día en tu oficina, con gente que no eliges, pero con la que pasas mucho más tiempo que con tu familia, llega ese momento en el que ya te mereces descansar, disponer de tu tiempo, hacer todo aquello que soñabas, etc. Pero claro, resulta que ahora ya eres una “persona mayor”.

Sí, estamos deseando que llegue ese momento que nos merecemos y, cuando llega, nos quejamos de ser viejos, quizá porque hay gente que piensa que ser mayor es sinónimo de ser persona incapaz, ¿incapaz de qué?

Aunque, ¿es lo mismo ser mayor que ser viejo? He leído que…

  • Mayor es cuando el día que comienza es único
  • Viejo cuando todos los días son iguales.
  • Con la misma edad cronológica, una persona puede ser mayor y otra un viejo, la diferencia está en el espíritu o en el corazón, con el tiempo el mayor ha madurado, al viejo, sin embargo, lo ha acabado.
  • Porque la edad causa la degeneración de las células; pero es la vejez la que produce el deterioro del espíritu.

¿Qué pensáis vosotros?

A mí me parece que de repente la vida ha transcurrido en un momento, que ha sido como un corto sueño en el que hemos pasado de la infancia a las puertas de la vejez en tan solo una noche, casi sin darnos cuenta.

Y ahora mi mente es un vaivén de emociones, hay veces que lo que siento es frustración, no por no haber hecho lo que quería, que también, sino por no vivir con plena consciencia esos momentos maravillosos, que ahora me parece que se me han escapado como el agua entre los dedos. En otras ocasiones, siento desorientación, porque parece que no soy capaz de controlar mis decisiones ni emociones y asombro, rabia e impotencia, porque de repente me falta tiempo ya que no he aprendido casi nada…

Sin embargo es ahora cuando tengo tiempo, tiempo en el que me gustaría aprender a sentarme en silencio y ver cómo el tiempo de la mente me trae cosas de mi vida y, tal y cómo aconsejan, intentar verlas pasar y, aunque algunas todavía me alteren, dejar que se desvanezca…

Tiempo en el que me gustaría aprender a habitar el tiempo… Y así dejar de correr por la vida y empaparnos de ella.

 

Firmado:

Una recién persona mayor.

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