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Ruta gastronómica villalbina: El Cortijo

 

Ole, ole y ole… El arte andaluz se ha colado en Villalba para llenar de sabor y alegría nuestros momentos de ocio en la mejor compañía. Un lugar para brindar, saborear y, por qué no, para cantar bien alto eso de “Dios te salve María...”

Hoy en nuestra ruta gastronómica Villalbina descubrimos un pedacito de Andalucía: El Cortijo.

“Sevilla para nacer. Granada para morir. Málaga de mis amores, cómo me acuerdo de ti. Cádiz es un blanco pañuelo y un suspiro en la bahía. Huelva es fandango y bandera de Aracena a Punta Umbría. Córdoba es mora y cristiana, puente de San Rafael. Almería y sus parrales. Olivares de Jaén. Quiénes reniegan de sus tierras deberían de ser castigados. Mi orgullo es ser andaluz, por todos los cuatro costados. El amor de mis amores, lo que más quiero en la vida y ésta es mi tierra señores y se llama Andalucía”. (Federico García Lorca).

Andalucía es única por muchas cosas, sus lugares, sus gentes, su manera de ver la vida… y, por supuesto, su gastronomía. Para todos los amantes del sur, entre los que me incluyo como andaluz de pro, hoy la ruta gastronómica se detiene en los fogones de uno de esos rincones nuevos y únicos que ofrece nuestro pueblo El Cortijo.

El Cortijo - Casa Andaluza (Collado Villalba)

Situado en la Calle Cervantes, 1 algunos conocerán el local como el antiguo Botafumeiro, reformado y ambientado al estilo andaluz, sus dos dueños han sabido traer un trocito de Andalucía a nuestra querida Villalba.

Isaac y Ventsislav vieron la oportunidad de abrir negocio en nuestros lares y cubrir, como ellos dicen, un hueco culinario que teníamos en el pueblo: la fritura andaluza, el marisco, sus respectivos maridajes, y ese arte único y especial que todos los que hemos disfrutado de ello en cualquier comunidad Andaluza sabemos apreciar.

La gambita de Huelva, las coquinas, las tortillitas de camarones, las puntillitas o chopitos como se dice en Madrid, las pijotas, el choco, las croquetas de rabo de toro, el buen jamón… Solo escribirlo hace que la baba se deslice sobre el teclado, ese producto único y hecho de manera única por los que dominan el arte andaluz… el conocimiento del género, el uso especial de su harina con denominación de origen, su aceite, hacen de la cocina Andaluza una manera diferente de afrontar el reto culinario.

El Cortijo - Casa Andaluza (Collado Villalba)Abrir un nuevo negocio nunca es fácil y coger un local que ya tenía su historia en lo que a hostelería se refiere, lavarle la cara y sacarlo adelante es siempre un reto difícil de lograr y más en un pueblo donde somos la gente que somos y prácticamente todos nos conocemos. Lograr tener parroquianos fieles en tan poco tiempo es uno de los grandes logros que Isaac, Ventsislav y todo el equipo de El Cortijo han logrado en tiempo récord y eso se debe nada más y nada menos a algo que a veces uno pasa por alto cuando entra en uno de esos bares donde se respira tristeza y que parecen haber olvidado el objeto que tienen las tabernas y restaurantes en nuestro país, vender sus productos sí, pero también crear un espacio donde sus clientes se sientan a gusto y donde den ganas de volver para pasar un buen rato.

El Cortijo cumple con nota todos los requisitos que le puedes pedir a un establecimiento: inmejorable producto, carta extensa, buenos caldos y esa sensación de frescura y alegría que solo consiguen los buenos restauradores… Comenzamos nuestra critica culinaria.

Captura de pantalla 2016-03-31 a las 23.31.26Esta vez, y ya que en nuestra primera parada de la ruta gastronómica villalbina optamos por ir a comer, reservamos en El Cortijo para cenar. Nos sentamos cuatro personas y decidimos empezar descorchando una ya “clásico” de la casa, su Albariño.

Sí, sabemos que ese espirituoso poco tiene de andaluz y proviene de tierras galegas, pero para maridar los manjares del mar que nos tenía preparado el equipo del El Cortijo nos pareció la mejor opción, además los que ya repetimos en esa santa casa sabemos lo bueno que está. De hecho hay leyendas que dicen que esa manera de tratar el pescado por los andaluces proviene de colonias gallegas asentadas tiempo ha en Andalucía.

Es una de las leyendas del origen del “pescaíto frito”, también se dice que ya los Romanos y Fenicios y muchos más pueblos del mediterráneo enharinaban el pescado para sus largas travesías y lo mezclaban con una salsa conocida con el nombre de garumpero eso ya es otra historia…

El Cortijo - Casa Andaluza (Collado Villalba)Descorchamos la primera botella de Albariño y comenzó el baile, primero sacaron unas tapas de su salmorejo especial y unos paquetes de “regañas”, pan típico Andaluz, aparte trajeron un palto de su tomate aliñao, todo excelente.

El ambiente en fin de semana en El Cortijo es un gusto, mucha gente cenando y mucha alegría en la sala… y nuestra alegría se vio más completa aun si cabe cuando trajeron a la mesa otro de sus platos estrella, las navajas de la casa, hechas a la plancha con su toque de perejil y ajo, buenísimas y muy frescas, se agradece ese último concepto.

Prosiguió la cena y la buena charla y fuimos agraciados con unos mejillones al vapor muy bien cocidos y también muy frescos; las tripas comenzaba a estar llenas pero Isaac no dudo en traernos a la mesa un entrecot de ternera al corte que era como mantequilla en la boca, carne muy rica en el planeta del pescado, cena muy completa.

El Cortijo - Casa Andaluza (Collado Villalba)La media noche se iba acercando y es aquí cuando El Cortijo da otro paso más para convertir una noche de cena en algo mágico…

Su equipo de sala comenzó a repartir velas por todo el restaurante y como si de un patio andaluz del Rocío se tratase, las luces artificiales se apagaron para dejar paso a la luz de los candiles, el silencio precedió al sonido tradicional andaluz de las grandes citas, los primeros acordes de la Salve Rociera resonaron evocando esas noches de fiesta y solemnidad que ocurren en Andalucía en fechas especiales.

Escuchamos ensimismados y con una sonrisa en la cara el “olé, olé y olé olé y olé y olé…” mientras la gente de otras mesas repetían la conocida tonadilla ,y toda la sala en comunión vibraba al son del salve del El Cortijo, un bonito espectáculo y un bonito colofón para una maravillosa cena. Terminó la música, sonaron aplausos y volvieron las luces, una maravillosa experiencia cenar en El Cortijo y muy recomendable por este humilde filántropo gastronómico y sus compinches.

Por suerte para los Villalbinos el pueblo cuenta ahora con un rinconcito con sabor autentico a nuestra Andalucía, no pierdan la oportunidad de comer y disfrutar en El Cortijo, abierto todos los días y con menú de lunes a viernes, porque todos los días son buenos para disfrutar de nuestra cultura gastronómica…

 

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